Eugenia Codina Desde mi ventana

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martes, 11 de agosto de 2009

Barcelona de cerca

Barcelona, la Rambla de Catalunya


Plátano de la Rambla de Catalunya de cerca


El Passeig de Grácia de cerca



La acera de mi casa


Mi casa

domingo, 9 de agosto de 2009

Pequeño


Necesitamos lo pequeño

Csrmen B. me envía este artículo de El País, Lo pequeño gana espacio, firmado por Francesco Manetto, a raíz de mi post sobre el aeropuerto de Rótterdam, al cual yo loaba por lo pequeño, local y cercano que resulta en comparación con los grandes aeropuertos que imperan en este momento.

En el artìculo, (gracias Carmen), el autor habla de como lo pequeño y lo local está ganando terreno en el comportamiento del consumidor. El periodista hace un resumen de ejemplos tangibles de esta tendencia. Yo añado otro punto.
En el ámbito gastronómico se observa una tendencia a romper con la tradicional división de primer plato, segundo y postre. Cada vez más proliferan en Europa y Estados Unidos, con gran éxito, las modalidades de restaurantes que ofrecen tapas, sushi, dim-sum y menús degustaciones en los que prevalece probar diferentes gustos por encima de las grandes cantidades del mismo sabor.

Ahí va la lista de ¨Tangible e intangible¨ de Francesco Manetto, periodista de El País:

- Según la consultora alemana Roland Berger, China, India y Rusia, con sus firmas Chery, Tata y Dacia, respectivamente, están cambiando el mercado del automóvil. Tata Motors, el mayor conglomerado indio, ya ha lanzado, en el país asiático y por menos de 1.500 euros, su modelo Nano. Este vehículo de bajo coste llegará a Europa en 2011 y se venderá por un precio de entre 3.000 y 4.000 euros.

- Cadenas de alimentación como la británica Tesco o la alemana Lidl están experimentando con supermercados más pequeños y distintos a los tradicionales. Según los expertos, cada persona pasa una media de alrededor de 20 minutos en un supermercado durante las compras. En ese tiempo sería imposible valorar y elegir de forma satisfactoria entre las decenas de miles de productos de las grandes superficies.

- El éxito del servicio de microblogging Twitter es un ejemplo de cómo el valor de la brevedad se afianza en Internet. La red social, que permite enviar y recibir mensajes de hasta 140 caracteres a través de su sitio o vía mensaje de teléfono móvil es la tercera más popular del mundo y cuenta con unos 45 millones de usuarios en Estados Unidos.

- Páginas web como EveryBlock o MyStreet publican información de varias ciudades estadounidenses, sus barrios o incluso sus calles. Se trata de noticias muy poco elaboradas, en la mayoría de los casos ofrecidas por la policía o los bomberos y que suelen remitir a sitios de periódicos de verdad. De todas formas, según expertos e inversores, pueden constituir un valor en alza. Cuentan con centenares de miles de usuarios, de Dallas a Los Ángeles, pasando por Manchester o Brisbane. Desde que la crisis obligara a cerrar a varios periódicos locales en Estados Unidos, estos medios están ganando lectores. Algunas de estas webs consiguen también financiación de empresas de capital riesgo.

sábado, 8 de agosto de 2009

Local y pequeño

El antiguo aeropuerto Zestienhoven que ahora se llama Rotterdam Airport, y que dentro de poco se va a llamar Rotterdam-Den Haag Airport


Hoy viajo a Barcelona. Por suerte, puedo coger el avión en Rótterdam. Digo por suerte porque el Rotterdam Airport, como le llaman ahora, es el aeropuerto ideal. Está a quince minutos de mi casa, es tan pequeño que se puede facturar la maleta en diez minutos porque nunca hay cola. En el interior hay un café donde sirven un capuccino decente, una tienda y sillas cómodas en la sala de espera.

El lounge con capuccino y periódico


El aeropuerto de Rótterdam también tiene tráfico de avionetas, una escuela de vuelo y un club de paracaidismo, llamado lógicamente de Flying Dutchman. Esto hace que la espera nunca sea aburrida porque se puede pasar el rato mirando a las avionetas que despegan y aterrizan llevando a los paracaidistas que saltan unos cuantos días a la semana, entre ellos a mi marido, el cual se ha dedicado durante unos cuantos años a este deporte.

Lo que me gusta más es que puedo ir andando a mi avión que está aparcado, como quien dice, delante de la puerta.

En una época en que todo tiene que ser global y monstruosamente grande para que sea rentable (como el aeropuerto de Schiphol), resulta gratificante que lo local y pequeño siga existiendo. Se echa en falta la escala humana en todo tipo de servicios.
Yo lo aprecio más que nunca.