Me pareció un artículo tan acertado que le envié un mensaje comentándole que la manipulación era genial porque el anuncio estaba trucado: el frasco que se muestra en el anuncio es el actual, no el original con el tapón octogonal.

Marius Serra me contestó diciéndome que le había llegado un verdadero alud de correos sobre el tema. Incluso se había puesto en contacto con él la hija del señor Legrain, una doctora que vive en Barcelona. No solo esto sino que además me desveló el misterio del padre del Moussel. ¿Nadie se preguntaba si había un señor Legrain?
Pues sí, existió un señor Henry Legrain que fue el creador del famoso Moussel.
Ahora la compañía está en manos de una multinacional llamada Sara Lee la cual, deduzco por esta genial campaña basada en la nostalgia de la generación con más poder adquisitivo, tiene un gran departamento de márketing que sabe muy bien lo que se hace.
Deben ser americanos.