
Desde mi ventana veo nevar. El jardín ya está blanco. En Rotterdam hace frío y nieva.
Miro en la barra de herramientas de mi ordenador. Y sé que en Barcelona hace en este momento 16 grados centígrados, en Luxemburgo 1 grado y que en Bruselas está nevando. También sé que en San Francisco están a 11 grados y en Tokio a 10. Mi cadena de afectos por las diferentes ciudades del mundo también tiene barómetro.
Me pregunto qué tiempo debe hacer en Los Angeles, en Eindhoven, en Berlín y en Zaragoza.