En cambio, esta instantánea es para un nórdico una imagen de postal, una bonita foto o quizás un montaje fotográfico. En Holanda no hay una relación sentimental con la persiana. Esta luz difusa, cortada a rayas, no pertenece al paisaje diario de este país. Tampoco la imagen sugerente de un interior medio oculto por una tupida persiana. Al contrario, si algo llama la atención al recién llegado a Amsterdam o La Haya es ver que las casas de planta baja tienen grandes ventanales sin visillos. La ausencia de cortinas convierte los íntimos interiores en escaparates. Como es sol es escaso no es cuestión de ponerle obstáculos, piensan los holandeses. A más luz entre en la casa mejor. El nombre que se usa para describir una casa adosada lo dice todo: doorzonwoning que se podría traducir por casa atravesada por el sol. Y así se van formando nuestros paisajes interiores.
Eugenia Codina Desde mi ventana
martes, 30 de septiembre de 2014
Luz a rayas
domingo, 31 de agosto de 2014
Los tesoros de Medina-Sidonia: el primer Indiana Jones
Este es un libro como hay pocos. Es un libro inédito en España a pesar de que en Holanda ya se ha editado tres veces. Esta edición en castellano permite al lector español acceder a esta obra y a este autor únicos. Los tesoros de Medina-Sidonia describe la guerra civil española vista a través de los ojos de un extranjero de una forma solo comparable a George Orwell. Pero así como éste se ciñó al estilo periodístico, Brouwer escribió una obra de ficción. La novela narra la experiencia de un estudiante holandés, Maarten van de Moer, que decide enrolarse en las Brigadas Internacionales en el año 1937 para defender la República. Gracias a él podemos ver como era la situación en Barcelona, Madrid y Valencia, quiénes eran los brigadistas y como vivía la guerra española un europeo en los años treinta que no sabía aún lo que ocurriría en su propio país al cabo de unos años. El joven holandés que llega a la turbulenta España del final de los años treinta es un personaje enamorado, frustado por la muerte de su amada, confuso, culto e ignorante a la vez. Su motivación para luchar es ambigua porque tiene tanto de insatisfacción personal como de idealismo. Los encuentros del protagonista con brigadistas procedentes de otros países va aclarando al lector la razón que motiva a un extranjero a arriesgar su vida en un país que no conoce de nada y al que no le une ningún lazo afectivo.
Este aspecto intercultural hace la lectura de la novela ya de por sí fascinante. En mi opinión son estas pinceladas, por lo auténticas, las que reflejan una experiencia personal del autor. Pero la novela no se queda solo en este testimonio de la psicología de cierto tipo de yihadista, sino que avanza haciendo sorprendentes incursiones en otros temas. Nuestro estudiante es un estudioso, o al menos, siente curiosidad por la parapsicología. A causa de su curiosidad la novela deja en ciertos momentos de ser solo testimonial para acercarse a la novela fantástica y desde ahí, da un salto a la la novela de aventuras. Como un Indiana Jones avant la lettre, nuestro héroe se ve enfrentado a misterios de origen arqueológico rodeados con un halo de magia. En realidad la novela de Browuer ofrece varias lecturas, que aunque no estén todas ellas solucionadas con la misma fortuna, resultan siempre sorprendentes y originales. Estamos ante un libro de aventuras que es a la vez histórico, mágico, místico y erudito. Porque Brouwer no deja pasar la oportunidad de mostrar su profundo conocimiento de la historia de España, siempre aprovechando las visicitudes por las que hace pasar a su protagonista. Todo esto convierte el libro en un verdadero page-turner que se devora ávidamente.
Johan Brouwer durante la guerra civil española, probablemente en Madrid.Quizás para comprender mejor la originalidad del libro, se tenga que conocer a su autor, ya de por sí un personaje igualmente inclasificable. El subtítulo de la novela: A la sombra de la muerte, no es baladí. El coqueteo de Brouwer con la muerte se inició a temprana edad y ya no le abandonó. Este hispanista, especializado en los místicos del Siglo de Oro, inició sus estudios desde la cárcel donde cumplía condena por complicidad en un asesinato cometido por su hermano. Allí empezó a leer San Juan de la Cruz y a Teresa de Avila, lecturas que despertaron su misticismo y su vena intelectual llevándole a licenciarse e incluso escribir una tesis doctoral sobre el tema. Al inicio de la guerra civil española, Brouwer daba clases en la universidad de Amsterdam. Su misticismo, junto a cierta ingenuidad, le hicieron tomar partido por el lado que el consideraba el más conservador, es decir el bando que el creía que literalmente podía "conservar" la parte de España que él más amaba: la historia y la literatura. Después de hacer varios viajes a España y de ver con sus propios ojos el conflicto, Brouwer fue cambiando de tercio, convirtiéndose en un defensor del bando republicano. Al finalizar la contienda española, la lucha no finalizó para él. La invasión de Holanda por la Alemania nazi tuvo inmediatas repercusiones para Johan Brouwer. Siendo ya señalado como activista pro-república fue expulsado de su puesto de la universidad de Amsterdam. En marzo de 1943, Brouwer, junto con otros once miembros de la resistencia antifascista, puso una bomba en el Registro Civil de Amsterdam. El objetivo era destruir los archivos donde se encontraban datos de 70.000 judíos holandeses que vivían en la ciudad. El atentado solo consiguió destruir una parte del registro. El grupo consiguió huir sin ser aprehendido pero fueron denunciados por un miembro del NSB (Partido Nazi holandés). Brouwer murió fusilado a causa de esta acción en julio del 1943.
A causa de su prematura y heroica muerte, Brouwer no pudo comprobar si se convertían en realidad sus temores de que Europa se perdiera en manos del comunismo o del fascimo, tal como expresaba su protagonista de Los Tesoros de Medina-Sidonia. Esto hace que la novela sea un documento aún más auténtico: está contada por un protagonista de la época.
Lo que hace la novela aún más interesante es que este protagonista no fuera español sino un holandés, un europeo que intuía claramente (quizás de forma sobrenatural, tal como a él le gustaba) que la guerra civil no era solo un conflicto local sino que allí se estaba debatiendo el futuro de Europa.
Los tesoros de Medina-Sidonia está editada por Berenice y traducida del neerlandés por Isabel Lorda, la cual también ha escrito un epílogo que resulta esclarecedor e informativo para conocer mejor la singularidad de la figura de Johan Brouwer.
jueves, 3 de abril de 2014
Estación central (II)
El puente-túnel de la estación Hilversum Media-Park
Que Rótterdam tenga una estación tan concurrida y espectacular no me sorprende. Al fin y al cabo Rótterdam es una gran ciudad, al menos para las proporciones holandesas. Aquí no hay ninguna ciudad que supere el millón de habitantes, ni siquiera Amsterdam. Lo que me sorprende es que una ciudad como Hilversum, que no llega a los 87.000 habitantes, tenga tres estaciones de tren. Una estación para en el centro y las otras dos cerca de los estudios de filmación y el magnífico archivo nacional de imagen y sonido, el Beeld en Geluid Instituut.
Los archivos de la imagen y el sonido
Estos estudios están en el Media Park, lugar tristemente famoso porque aquí fue donde asesinaron a Pim Fortuyn, el político rebelde e inclasificable que arrolló en el año 2002. Pim Fortuyn acabó, en cuestión de meses, con la socialdemocracia `por defecto` que dominaba el panorama político holandés. Después de él, han ido apareciendo los políticos populistas, más o menos derechistas, más o menos liberales, que han conseguido desconcertar totalmente al elector. El desconcierto no lo causan solo los políticos populistas sino también los socialdemócratas que adaptan eslóganes de los populistas (¡sobre todo hay que hablar con firmeza!)para atraer a los votantes. El resultado final es que en el año 2014 votar en las elecciones holandesas es cada vez más complicado. Hay que leer atentamente el programa de cada partido para saber sobre qué temas cada partido está a favor y en contra. Mejor dicho, hay que leer varios programas porque hay tal fragmentación que ningún partido puede gobernar solo. Cada voto es una apuesta para una posible coalición. ¡Con lo fácil que era antes! O uno votaba a los socialdemócratas que hacían coalición con los verdes o uno votaba a los liberales que hacían coalición con los cristiano-demócratas.
Una vez bajo del tren en el centro de Hilversum y enfilo por las bien cuidadas calles de la ciudad me da la impresión de que aquí no ha ocurrido nunca nada desagradable. Esta población es el epítema de la vida amable y tranquila holandesa: gente mayor con abrigos de colores, niños en manada yendo a la clase de hípica, jardines a reventar de flores, librerías, tiendas de ¨cosas¨ innecesarias, ¡incluso un Starbucks en la pequeña estación!. Ah, veo que me he desorientado y no encuentro la calle que busco. Paro al primer viandante que pasa por mi lado, un chico de unos treinta años que lleva el pelo largo y va vestido de forma muy relajada. Es tan extremadamente amable que incluso me acompaña unos metros para que vaya por la dirección correcta. De repente levanta la mano para despedirse, me desea buena suerte y entra en un café. Miro el nombre del tal café: Coffeeshop Easy Times. De la puerta abierta emanan unos efluvios de porro que tiran de espaldas. A las 10 de la mañana.
Pienso - Vaya hombre, vaya suerte tengo, en el sitio más burgués y tranquilo de Holanda voy y le pido indicaciones al pot-head del pueblo. ¡Vete tú a saber a dónde me ha mandado!.-
martes, 1 de abril de 2014
Estación Central (I)
Para los que no estén familiarizados con el protocolo de esta cadena de cafeterías proveniente de Seattle, les diré que fueron los early adaptors del sistema informal de comunicarse con la clientela, al estilo impuesto por Silicon Valley. Esta informalidad Google, o campechanería, que le diríamos en español, se ha convertido en etiqueta. Cuando el cliente hace su pedido en la caja, el "barista" de turno le pide el nombre de pila y lo apunta con un rotulador en el vaso de cartón (que seguramente ha costado dos árboles del Amazonas). Seguidamente otro barista después de hacer el café/capuchino llama al cliente por su nombre, tuteándole. Mi nombre es tan complicado para los baristas holandeses de esta cadena americana que me llaman cualquier cosa: Eginia, Ugina, Egenia. Ahora me divierto dando un nombre diferente cada vez. A veces me llamo Kalinda, a veces Marilyn o Dharma. Depende del libro que esté leyendo o la serie que esté viendo.
En la estación central de Rótterdam han instalado la pantalla más grande de Europa en la que proyectan escenas que hacen alarde de la belleza "dura" que caracteriza a la ciudad: puentes, contenedores, barcazas fluviales, edificios de gran atrevimiento arquitectónico, todo ello enmarcado en pertinaz lluvia. Como en Seattle.
Aconsejo a cualquiera que visite la ciudad, aunque sea sólo por unas horas, que se siente un rato en una de las cómodas butacas de Starbucks y se entretenga mirando los viajeros que se apresuran en la nueva estación y la gran pantalla rectangular en la que se proyecta como la ciudad gana dinero.
Havenbedrijf Rotterdam schenkt grootste indoor scherm van Europa aan Gemeente from Ngage Media on Vimeo.