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sábado, 23 de enero de 2010

La BETT 2010 en Londres


La planta baja de la BETT

La semana pasada estuve en Londres visitando la BETT (British Education and Training Technology), una gran manifestación de cuatro días en la que participa todo aquel que tiene algo que ofrecer en el campo de la educación y la tecnología.
Es una feria de grandes dimensiones, con cientos de stands y con un apretado programa de seminarios. Este tipo de congresos se celebra en otros países europeos pero al ser en inglés, la BETT este es accesible a visitantes de muchos otros países que llegan en masa cada año, en enero.

La visita a esta gran feria de la educación y la tecnología me demostró hasta que punto la educación es un sector económico. Hay dinero que ganar en educación y no solo con la tradicional separación entre la escuela privada y la pública. Todas las escuelas son una fuente de ingresos para las empresas con iniciativa.
Aunque una gran parte de los stands ofrecían material educativo (ya sea en la forma de websites o software) para usar en la clase, otra parte estaba dedicada al mantenimiento de las escuelas desde el catering, a la seguridad, hasta la comunicación entre la escuela y los padres. Desde sistemas de administración de datos hasta sistemas de seguimiento de los alumnos para vigilar el absentismo escolar, para cualquier necesidad organizativa de una escuela, hay una empresa que ofrece una solución. La época en que solo se podía ganar dinero en educación con los uniformes, el servicio de comedor y los libros de texto ha pasado a la historia. Ahora es booming bussines, y las empresas británicas lo saben. Los arquitectos también están de suerte: los cambios tecnológicos en el aula están haciendo obsoleto el diseño tradicional de las escuelas como edificios con aulas como cajitas. En un sistema donde la educación se personaliza cada vez más (cada alumno con su portátil que se puede usar en cualquier espacio y a cualquier distancia del maestro) la distribución en forma de clase con pupitres frente a una tarima es poco eficiente e incómodo.

Empresas de otros sectores como el periódico The Guardian y la BBC están ofreciendo materiales para las escuelas haciendo uso de su base de datos: The Guardian ha hecho un método de lengua en base a sus noticias y la BBC ofrece sus vídeos a las escuelas previamente categorizados por temas y duración.
Una iniciativa que podrían poner en marcha los periódicos españoles si vieran la educación como una fuente de ingresos.

Un corto vídeo, bastante malo, que da una idea de las dimensiones del evento:


Paradójicamente, y pesar de esta presencia empresarial, la integración de las tecnologías en la escuela funciona no depende del comercio sino de la voluntad política. Al menos, esto es lo que he visto en mi visita a Inglaterra. El Ministerio de Educación británico ha invertido en las nuevas tecnologías para que se integraran en las escuelas. Primero, han integrado destrezas relacionadas con el uso de las nuevas tecnologías en el currículo nacional. Todos los alumnos han de ser capaces, al final de la primaria, de poder buscar información de forma inteligente en internet, han de ser capaces de hacer un blog, uar Twitter y, en definitiva, usar la red como fuente de información en lugar del libro de texto.
No solo el currículo se ha adaptado a las necesidades. El Ministerio mantiene una organización BECTA, que apoya a las escuelas en su adaptación a las nuevas tecnologías. BECTA ofrece desde ordenadores hasta el servicio de administración.
Una idea para el Ministerio de Educación español y para los Departamentos de Educación de las diferentes autonomías: invertir de forma centralizada en servicios de mantenimiento de las nuevas tecnologías en las escuelas. En definitiva: ponérselo fácil a las escuelas.

Impresiona ver la cantidad de soluciones tecnológicas que se ofrecen para problemas que no existen. En los stands de la BETT hay todo tipo de gadgets para mejorar la comunicación y la información, lo que no hay en muchos casos, es una razón para usarlos en la clase. Es decir, la tecnología avanza más rápido que el uso que sabemos hacer de ella.

En este vídeo en inglés se puede dar una vuelta por la BETT de la mano de uno de los organizadores.

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