Eugenia Codina Desde mi ventana

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viernes, 12 de febrero de 2010

The making of ¨Aly Herscovitz¨-The blook

Durante tres años he trabajado junto con otros cuatro autores en la reconstrucción de la vida de Aly Herscovitz. El resultado es el libro electrónico o BLOOK que se encuentra en esta dirección: www.alyherscovitz.com


Aly
Aly Herscovitz. Cenizas en la vida europea de Josep Pla es la historia de Alma Herscovitz, la cual vivió una relación amorosa con el periodista y escritor catalán Josep Pla en Berlín en el 1923 cuando éste era corresponsal del periódico La Vanguardia. El blook cuenta la historia de Aly antes y después de su affaire con Pla a base de la documentación encontrada sobre ella y sobre los acontecimientos históricos que formaron la primera parte del siglo XX.


El Memorial del Holocausto en Berlín

Así empezó la búsqueda
La motivación para iniciar la búsqueda fue el interés biográfico por este autor. En sus obras completas aparecen sólo dos páginas sobre su relación con Aly. La curiosidad por saber más sobre esta parte desconocida de su vida fue el motivo para que dos de sus biógrafos, Arcadi Espada y Xavier Pericay, se lanzaran a la búsqueda. El detonante fue un encuentro en Berlín entre Arcadi Espada y Sergio Campos, el cual vive y trabaja en dicha ciudad, y una visita al impresionante Memorial del Holocausto que allí se encuentra. Allí recordaron que Pla había mencionado en sus memorias una historia de amor en Berlín con una señorita alemana y judía. A partir de este momento, se inició la recuperación de la memoria de Aly Herscovitz.
Yo me incorporé al proyecto a raíz de que Arcadi Espada, a quien conozco de mi juventud barcelonesa, me pidiera unos datos sobre una supuesta estancia de Aly en Holanda, documentada en uno de los escritos del contemporáneo de Pla, Eugenio Xammar. No pude encontrar los datos que me pidió, pero la historia me cautivó hasta tal forma que ya no pude dejarla. Afortunadamente, pude seguir colaborando con los otros autores gracias a la forma en que el proyecto se llevó a cabo.
Nuestra Aly

Quién dijo que los españoles no saben colaborar
Una de las características de este proyecto es que se ha hecho en colaboración y a distancia. Cada uno de los autores vive en otra ciudad europea. Gracias a Internet hemos podido trabajar en grupo sin estar físicamente juntos. El proyecto empezó en un simple formato de blog cerrado. En esta primera fase, cada autor iba añadiendo sus descubrimentos y pensamientos al blog. Los otros autores comentábamos lo que nos parecía y, a veces, cogíamos la pista que terminaba en Berlín y seguía en Holanda y viceversa.
Una vez que el blog tenía bastante información para ser publicado, el grupo se planteó cómo hacerlo. Había diferentes formas de publicarlo, desde un libro a un documental, pero ninguno de los autores quería renunciar al formato del blog que tan buenos resultados había dado hasta el momento como herrramienta de trabajo. Sin embargo, el blog como producto final era demasiado estático.
Aly en el beau monde de Berlín

La segunda fase fue, pues, la edición del trabajo realizado en el primer blog. A Arcadi Espada se le ocurrió hacer un segundo blog en el que se irían colocando en orden inverso al orden cronológico de la investigación, los posts corregidos y editados. La edición y revisión de estas galeradas digitales se hizo también a distancia y en común. Para ello se usó Google Docs. Esta plataforma gratis permite compartir documentos en línea de forma que varias personas pueden trabajar en el mismo documento. Esto permitió que la fase de redacción ocurriera de una forma natural y rápida.
El otro instrumento de Google que ha servido para facilitar la comunicación a distancia ha sido Gmail y la función de chat del mismo. Esta función permite ver si hay otras personas conectadas al mismo momento, algo crucial cuando se trabaja en común desde países que, aunque no tengan diferencia horaria, sí tienen diferentes horarios durante el día. La hora de la comida en España, entre las dos y las cinco, es la hora de mayor actividad laboral en el Norte de Europa, en cambio cuando en el Norte nos vamos a las seis a cenar a casa, en el Sur empieza la tarde. Las fluctuaciones de los horarios puede provocar retrasos y malentendidos cuando se trabaja en grupo, de ahí la gran ventaja de la bolita verde de Gmail que indica la disponibilidad del usuario.
Otra característica del proyecto, además de la distancia y los horarios de cada país, era la variedad de idiomas en que se iba realizando la investigación: español, catalán, alemán, holandés, francés, rumano, checo e inglés.
Un momento ilustrativo de la diversidad idiomática ocurrió una mañana en que mi chat de gmail me indicó que Xavier Pericay quería hablar conmigo. Estaba traduciendo un texto del francés al español y había encontrado la palabra alemana feldgrau, me preguntó, en catalán, que si yo sabía lo que quería decir. Ni idea. Así que me levanté y me fui a la máquina del café de la que escogí un cappuccino (italiano) para la ocasion. Al momento apareció un colega, Gert, holandés y profesor de alemán en un instituto de enseñanza media. Le pregunté lo que signficaba feldgrau y cuando me lo estaba contando apareció Dieter, otro compañero de trabajo, éste de madre holandesa y padre alemán. Entre los dos me explicaron, en holandés, que feldgrau quería decir literalmente “gris del campo (de batalla)" y que era el color del uniforme del ejército alemán hasta la II Guerra Mundial. Y que se usaba como sinónimo de ejército alemán. Así que, después de darles las gracias en holandés, me volví al gmail a decirle al catalán que estaba traduciendo un texto del francés al español lo que me acababan de contar mis colegas holandeses (germanófilos).

Aly relajada en la playa holandesa de Scheveningen

La tercera fase del trabajo empezó cuando, una vez editados todos los posts del segundo blog, se hizo evidente que la navegación en vertical típica del blog era demasiado lenta e incómoda, "es como leer una butifarra", citando a Xavier Pericay. La navegación de izquierda a derecha como en un libro (en alfabeto oriental) era necesario para facilitar la lectura. Así que hubo que renunciar al blog y buscar otra plataforma. De ello se encargó Verónica Puertollano con gran dedicación y talento, como se puede ver en el resultado. En esta fase, Verónica se vio asediada día y noche por cinco autores en zonas geográficas diferentes que la bombardeaban con opiniones y requisitos. A ella se debe la estética y la técnica de la website actual conocida como www.alyherscovitz.com

Los autores
La búsqueda de Aly, de cómo vivió y cómo murió, se ha podido llevar a cabo gracias a la única combinación de talentos que se han reunido para dar forma al producto final. El impulsor del proyecto es Arcadi Espada, un hombre que tiene tanto las ideas como la energía arrolladora para llevarlas a cabo. Fue él quien, después de una visita a Berlín, se empeñó en descubrir quién había sido la novia alemana de Josep Pla.
Xavier Pericay, como biógrafo de Josep Pla y estudioso de la historia del periodismo, ha puesto su enfoque ceintífico. Si hace falta, Pericay comprueba tres veces los mismos datos hasta que está seguro de que son fidedignos. Es el indiscutible académico del proyecto.
Si Arcadi fue el impulsor, Sergio Campos ha sido el motor del proyecto. Si Sergio Campos no hubiera sido documentalista, habría tenido que ser detective. Si hay un archivo en el Polo Norte, Sergio Campos lo encuentra. Su dedicación y perseverancia han hecho posible que este proyecto no sólo se haya llevado a cabo, sino que se distinga por su esmerada documentación. En la segunda y tercera parte, el lector verá a lo que me refiero. Aún más que en la primera parte.
Marcel Gascón ha contribuido con sus crónicas de Rumanía donde reside y escribe. Gracias a él la historia de este país balcánico tan ignorada en España y en Holanda, ha tomado su justo lugar en el relato. La familia de Aly era de origen rumano y, como la historia de Rumanía, forma parte de la historia europea.
Yo me involucré en el proyecto porque la vida de Aly me fascinó. Me fascinó el carácter transnacional de Aly y de su familia. Su doble identidad de alemana y judía, sus viajes y estancias en diferentes países europeos, su capacidad de sobrevivir en cualquier entorno. Sus relaciones amorosas con hombres de diferentes países. Mi aportación ha sido la descripción del mundo donde se desenvolvía Aly desde "dentro", porque sé cómo se sienten los holandeses y los alemanes respecto a la II Guerra Mundial y el Holocausto. Porque yo misma soy transnacional como Aly.

Una Alma más madura y con más preocupaciones

Lo que Aly nos ha dado
Asumo que mis compañeros de cuitas me permiten hablar en nombre de ellos, cuando afirmo que gracias a Aly fuimos, los cinco, redescubriendo nuestros propios prejuicios y lagunas en nuestro conocimiento de la historia del europea del siglo XX. Para algunos fue el descubrimiento de la dimensión humana del Holocausto, para otros el papel tan poco airoso de Francia en los hechos, pero también el descubrimiento de la gran cultura alemana del siglo XX, de la extensión de la lengua alemana, algo sólo comparable hoy en día al inglés americano y a la cultura estadounidense. A los biógrafos de Pla, Aly les ha dado ocasión de conocer mejor al hombre solitario y al escritor ejerciendo su oficio. El periodista, maestro de periodistas, aún tiene cosas que enseñar. Estos aspectos toman especial relevancia en la segunda y tercera parte del blook, aún inéditas al escribir estas líneas.

A mí, personalmente, Aly me ha dado tres cosas muy importantes: me dio la oportunidad de trabajar con un grupo de grandes profesionales del periodismo, de contar mi experiencia en Europa vista por sus ojos y, al fin y al cabo, de conocerla a ella. Después de entrar en la Europa antigua, culta y cruel que la asesinó, no me queda ninguna duda: todos somos Aly.

lunes, 15 de junio de 2009

Diario de un disidente


Filología catalana. Diario de un disidente. Xavier Pericay, Barataria, Barcelona 2009

Carta enviada a Arcadi Espada a raíz de la publicación de su artículo Una valoración (sobre el libro Filología catalana de Xavier Pericay). La carta se entiende mejor si se lee antes el artículo de Espada. Para ello hacer click en el vínculo de la primera línea.


Querido y siempre leído Arcadi,

tu crítica del 13 de junio sobre el libro de Filología Catalana de Xavier Pericay me llega demasiado pronto. Me explico.

Acabo de leer el libro y aún lo estoy digiriendo. Es una digestión lenta de varios días, como una boa constrictor que se ha tragado un explorador con salacot incluido. Tu artículo me ha cortado la digestión. Yo estuve presente en este original coloquio en Utrecht, en el que participastes tú, Xavier Pericay y Adri Boon, el traductor del Quadern Gris al holandés, el único libro de Pla traducido, hasta ahora, a esta lengua. El tema del coloquio era la lección holandesa de Pla, el cual había estado varias veces en Holanda y había escrito sobre Dordrecht, ciudad en la que yo he vivido varios años.

Por primera vez, pues, se tendía un puente desde Holanda hacia su obra, hacia su apreciación por la civilización -y las mujeres- nórdicas, todo ello gracias a la capacidad de innovación y amor por la literatura de Isabel Lorda, directora del Instituto Cervantes de Utrecht.
El momento fue memorable porque era la primera vez que el viejo periodista catalán recibía su merecida atención en Holanda y porque lo hacía de la mano de dos de los estudiosos de su obra y su vida con más independencia mental e ideológica.

Het Grijze schrift, la traducción al holandés del Quadern Gris, el libro de memorias de la juventud de Pla, publicado cuando él ya era mayor

También fue memorable en este coloquio, no solo que se mencionara por ùltima vez a Montagne en la televisión española, tal como tan irónicamente indicas en tu texto, sino también que se oyera a Joaquín Soler Serrano hablando en español, que es lo mismo que decir que es la última vez que se habló español bien en el medio televisivo en su totalidad. El acto estaba claramente originado por el respeto y el interés de todos los participantes por la obra planiana, incluso en sus zonas menos estudiadas y conocidas como era su relación con la Europa del Norte.

Se me corta la digestión del libro, que ya me está costando esfuerzo, al leer la reacción de la clase política que vuelve a meter a Pla en el cajón ideológico al que pertenece según ella , robándole así su humanidad y el valor de su extensa y variada obra literaria. Arrastrando, además en esta espiral, a los atrevidos disidentes que se atreven a opinar sobre ¨nuestro¨ Pla sin ser de la ceba. (Nota: catalanista).

El principio de la entrevista, en la época que se podía fumar en televisión. En este fragmento Pla da un lección de literatura planiana. Escribe una palabra, y mientras da una calada a su pitillo, busca un adjetivo. Esto es escribir:


A mí, la verdad, el libro de Xavier Pericay, Filología Catalana, me ha impresionado mucho. Es un libro honesto, nítido y elegante. Como soy de Barcelona, nacida tambíen a finales de los años cincuenta de una familia local, reconozco, como si fuera mi propia historia, mucho de lo que cuenta Pericay: abuelos en la guerra civil, el miedo, el silencio, y sobre todo, la permanente presencia en la cuarta dimensión de las otras vidas que hubiéramos podido tener todos si la guerra no hubiera ocurrido. A nivel más personal, el libro me ha impactado porque el padre de Xavier Pericay fue mi profesor de griego en el instituto de enseñanza media en el que cursé bachillerato, así que saber como era el ¨senyor Pericay¨ en la intimidad y cual era su historia, hace la lectura para mí aún más viva y auténtica porque veo a mi antiguo profesor en cada página del libro.

También reconozco la naturalidad con la que asumíamos una ideología reivnidicativa de la identidad catalana de izquierdas. Comparto incluso la simpatía de Pericay por el anarquismo por encima de los muermos del PSUC (Nota: Partit Socialista Unificat de Catalunya, entonces aún muy marxista) que eran más serios que un ajo tieso.





Hasta aquí llega mi reconocimiento con la trayectoria de Xavier Pericay. Porque yo me marché en al año 1981 de Barcelona. Lo que ha ocurrido en estos veintiocho años no lo he vivido directamente ya que no tenía consecuencias para mi vida diaria, para mi funcionamiento laboral o para mi vida social. Leo con asombro hasta que punto la ideología ha ido impregnando la sociedad y como ha ido afectando la vida de los ciudadanos, especialmente los que se dedican a actividades culturales, educativas y públicas. Leo en las memorias de Xavier Pericay cómo ocurre un cambio de perspectiva. La crónica de Pericay es, efectivamente, la crónica del disidente, del que en un momento dado no puede negar ya más que lo que le dice su sentido común está en contradicción fehaciente con la ideología. Esto sí lo reconozco, lo entiendo muy bien. Cualquiera que haya dado este paso mental, lo entiende. En mi caso, este paso me ha llevado a opiniones muy distintas de las de Pericay. Me refiero en concreto a su crítica de que la inmersión en catalán sea parte de un proceso de asimilación de los emigrantes en la nacionalidad catalana que les obliga a olvidar sus orígenes. Mi experiencia en la emigración en Europa es que esto es lo mejor que le puede ocurrir a un emigrante. Opino que la conservación de lenguas y culturas durante tres y cuatro generaciones lleva al aislamiento y a la marginalización, a pesar de que yo misma haya colaborado con mi trabajo a la institucionalización del relativismo cultural de la socialdemocracia europea.

Leyendo el libro de Pericay me pregunto: ¿es que es la derecha ahora la que es progresista y regenadora de la política? Esta pregunta también se aplica al panorama político holandés. Pero esto es otro tema.

En este sentido entiendo la valentía del paso mental de Pericay y admiro la claridad con que lo expone. Pericay escribe de una forma intelectualizada que no consigue ocultar un apasionamiento amortiguado y muy personal. Es decir, son las memorias de una persona-autor que sabe quién es y cómo ha llegado hasta este punto. Vamos, que no tiene ni un pelo de tonto y sabe per què sóc conservador. (Nota: título de un artículo de Josep Pla en el que explica el por qué es conservador después de haber visto el convulso siglo XX).

Yo ceo que a Pla este libro le hubiera gustado mucho. Ojalá este libro vigorice el género de las memorias, ya que es ejemplar de como apasionar al lector diciendo la verdad.


Un abrazo desde la lluviosa Holanda,

Eugenia

martes, 30 de septiembre de 2008

Un paraguas para la crisis


Hablo con mi padre de la alarmante crisis financiera. La cantidad de hipótecas sobrevaloradas, el amenazante paro y el reventón de la búrbuja de la economía del ladrillo, como le llaman en España, le tiene muy preocupado.

*Ja ho deia en Josep Pla- me dice mi padre-un banquer és un senyor que et deixa un paraigua quan fa sol i que te´l tornar a agafar quan plou. (*Ya lo decía Josep Pla: un banquero es un señor que te deja el paraguas cuando hace sol y que te lo vuelve a coger cuando llueve).
Y es que en Cataluña, cuando necesitamos un pensamiento filosófico basado en el sentido común, tiramos de Josep Pla.

Anonadada ante la aplastante lógica del comentario de mi padre, busco la cita y, efectivamente, la encuentro en el Quadern Gris, que se publica en forma de blog a los 90 años de haberlo escrito el autor.

Ahora bien, no es el mismo Josep Pla, quien lo dice, sino que él cita a uno de sus interlocutores, Tomàs Gallart, en el café Gervasi. En realidad su interlocutor estaba citando al filósofo del sentido común americano: Mark Twain. El fue quien dijo A banker is a fellow who lends you his umbrella when the sun is shining, but wants it back the minute it begins to rain.

Es decir, que desde principios de siglo (Twain murió en 1910) tanto catalanes como americanos ya sabemos que el sistema capitalista te deja el paraguas solo cuando hace sol, pero aún así, seguimos usándolo como si nunca fuera a llover.