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miércoles, 4 de junio de 2008

Obama-Palmer: de lo que están hechos los sueños II


Mirando la foto del ya indiscutible candidato demócrata, Barak Obama, tengo un brainwave: Obama puede llegar a presidente gracias a que David Palmer lo ha sido durante cuatro años en la pantalla.

Me admiro de mi genial idea y me sorprende que no se me hubiera ocurrido antes: la serie 24 horas ha normalizado para un público de millones, tanto en los Estados Unidos como en el resto del mundo, un presidente americano negro, elegido democráticamente y con carisma.
Pienso que efectivamente, la vida imita al arte y que la realidad le sigue a la ficción, lo cual no es tan descabellado si pensamos que antes de construir algo, como digamos, un avión, alguien tiene que haberse imaginado ¨un avión¨.


Antes de reclamar la exclusiva sobre la idea se me ocurre comprobar en Internet si ya se le ha ocurrido esta idea a alguien. Y efectivamente, me topo con una serie de artículos, la mayoría de ellos de gran calidad, (ver el artículo de Lucía Bozzola) donde se analiza la relación causal entre Palmer y el advenimiento de Obama. El articulista Robert Kozinets nos remite a la teoría de Rupert Sheldrake de los campos morfogenéticos, según la cual, es posible una evolución simultánea en poblaciones biológicas alejadas las unas de las otras. Según esta teoría, las ideas no se trasladan de un país o región a otra sino que nacen simultáneamente en diferentes sitios a la vez. La razón es que las ideas están interconectadas en el campo morfogenético.
Lo cual explicaría porque una idea como un presidente negro emerge en varios puntos a la vez. Ahora bien, en uno de los artículos sobre el tema escrito por un periodista holandés, Ephimenco, se añade un aspecto nuevo a esta interpretación.
Si la vida imita al arte, no parece muy buena idea por parte de los guionistas que asesinen al presidente en la cuarta entrega. Esto podría crear un precedente peligroso, según el campo morfogenético.

Por suerte a los guionistas, o al campo morfogenético, se les ocurrió la gran idea de hacer presidente a Wayne Palmer, (previas elecciones democráticas) el hermano del presidente muerto. De esta forma no solo se ha implantado un presidente negro en el consciente colectivo sino DOS.
La elección de Obama, es por tanto, camino trillado, porque va a ser el tercer presidente negro de los Estados Unidos, siguiendo a los Palmer.
Me pregunto, llegando al final del razonamiento, si es casualidad que se me haya ocurrido esta idea a mí o si es que la he pescado del campo morfogenético, el mismo en el que pululan millones de americanos que van a ir el año próximo a las urnas.

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