Barcelona, ciudad moderna y cosmopolita. O al menos, esto parece a primera vista. En las calles pasean turistas provenientes de todo el mundo. En el metro viajan pasajeros de incontables etnias. Y qué decir del vanguardismo estético. ¡Incluso los edificios antiguos son modernos! En la arquitectura de los edificios y en el contenido de las tiendas destaca el diseño. Desde los años 80, una de las frases que usan los barceloneses para ligar es: ¿estudias o diseñas?, tal ha sido la proliferación del buen gusto como profesión durante los últimos veinte años.
Las apariencias, sin embargo, engañan. A pesar del modernismo y la diversidad, los barceloneses pueden ser muy brutos ante "el otro". A mi juicio, es aún una forma de provincialismo. Como sí en el fondo los barceloneses esperaran que, en algún momento del futuro, todo volverá a ser como antes.
Al menos, esto es lo que pienso al entrar en una tienda de modernos adminículos de cocina, de Alessi para arriba, y toparme con estos encantadores saleros llenos de color local. Estereotipos del "otro" de diseño
Eugenia Codina Desde mi ventana
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sábado, 10 de noviembre de 2012
sábado, 4 de junio de 2011
Palomas
Los habitantes fijos de la plaza de Cataluña no son los indignados sino las palomas, tal como atestiguan el estado en que se encuentran las clásicas estatuas que la enmarcan.
Ayer vi un programa llamado Taking on Tyson. Es un reality show que sigue al ex-boxeador en su nueva andadura profesional. El programa se subtitula For the love of pigeons, es decir por amor a las palomas.
El programa es, sorprendentemente, conmovedor. Digo sorprendentemente porque el currículo de MikeTyson, ex-campeón de pesos pesados, es para asustar a cualquiera: fue condenado a prisión por violación, durante un combate arrancó de un mordisco media oreja a otro púgil y en otra ocasión amenazó con comerse a los hijos de su rival. Vaya peluche.
En este extraño programa Tyson se revela como un urbanita que ha crecido entre palomas. Actualmente el ex-boxeador se dedica a entrenar a palomas mensajeras. Tyson cuenta que su carrera como boxeador empezó porque los gangs que controlaban las calles le intentaron robar las palomas que criaba de pequeño. Fue para aprender a defenderlas que empezó a entrenarse en el gimnasio del barrio.
En este vídeo (está en inglés) se puede ver el cariño con que la fiera habla de su paloma favorita. Solo le podemos entender los que hemos crecido entre el asfalto y consideramos las palomas como pájaros, no como ratas con alas como las ve el resto del mundo.
De alguna forma me solidarizo con el vínculo que Tyson siente con las palomas. Yo le entiendo. La razón es que yo no nací en Brooklyn sino en Barcelona, una de las ciudades con el mayor censo de palomas del mundo. Según los últimos cálculos que datan del 2006, unas 250.000 palomas sobrevuelan el cielo barcelonés.
Palomas en un arbol cerca de la Plaça del Diamant, en Gràcia.
Con estos antecedentes no es raro que la novela más vendida y más traducida sobre Barcelona, al menos hasta hace poco, fuera La plaça del Diamant, de Mercé Rodoreda. La protagonista, Natalia, tiene una relación de amor-odio con las palomas que culmina en el exterminio del palomar que le ha ido invadiendo la casa. Es significativo que en casi todas las traducciones el libro se titula Colometa.
La Font dels Putis de la Plaza de Cataluña parece más bien un baño público para las palomas.
Uno de los lugares favoritos de las palomas es la, ahora tan famosa, Plaza de Cataluña. Yo me siento muy unida a esta plaza porque era el lugar de recreo para los niños que vivíamos en los apartamentos de esta zona de Barcelona. En la amplía superficie de la plaza se podía correr, saltar y hacer el avión. Uno de mis juegos preferidos era conseguir que las palomas que se aglomeraban en cantidades hitchkonianas emprendieran el vuelo con el mero poder de mis brazos moviéndose. Las palomas volaban con una agilidad y rapidez que, aunque el juego se repitiera cien veces, no dejaba cada vez de sorprenderme.
Como nativa urbanita, mis conocimientos prácticos de la fauna se limitaban a las hormigas que campaban por sus respetos en los pisos barceloneses. Y aunque no me gustaran porque había demasiadas y se cagaban en todas partes, mis recuerdos de la infancia están llenos de palomas.
Así que me quedé embobada siguiendo las aventuras de este inverosímil Colomet de Brooklyn con el que comparto paisaje sentimental. Quién me lo iba a decir.
Ayer vi un programa llamado Taking on Tyson. Es un reality show que sigue al ex-boxeador en su nueva andadura profesional. El programa se subtitula For the love of pigeons, es decir por amor a las palomas.
El programa es, sorprendentemente, conmovedor. Digo sorprendentemente porque el currículo de MikeTyson, ex-campeón de pesos pesados, es para asustar a cualquiera: fue condenado a prisión por violación, durante un combate arrancó de un mordisco media oreja a otro púgil y en otra ocasión amenazó con comerse a los hijos de su rival. Vaya peluche.
En este extraño programa Tyson se revela como un urbanita que ha crecido entre palomas. Actualmente el ex-boxeador se dedica a entrenar a palomas mensajeras. Tyson cuenta que su carrera como boxeador empezó porque los gangs que controlaban las calles le intentaron robar las palomas que criaba de pequeño. Fue para aprender a defenderlas que empezó a entrenarse en el gimnasio del barrio.
En este vídeo (está en inglés) se puede ver el cariño con que la fiera habla de su paloma favorita. Solo le podemos entender los que hemos crecido entre el asfalto y consideramos las palomas como pájaros, no como ratas con alas como las ve el resto del mundo.
De alguna forma me solidarizo con el vínculo que Tyson siente con las palomas. Yo le entiendo. La razón es que yo no nací en Brooklyn sino en Barcelona, una de las ciudades con el mayor censo de palomas del mundo. Según los últimos cálculos que datan del 2006, unas 250.000 palomas sobrevuelan el cielo barcelonés.
Palomas en un arbol cerca de la Plaça del Diamant, en Gràcia.
Con estos antecedentes no es raro que la novela más vendida y más traducida sobre Barcelona, al menos hasta hace poco, fuera La plaça del Diamant, de Mercé Rodoreda. La protagonista, Natalia, tiene una relación de amor-odio con las palomas que culmina en el exterminio del palomar que le ha ido invadiendo la casa. Es significativo que en casi todas las traducciones el libro se titula Colometa.
La Font dels Putis de la Plaza de Cataluña parece más bien un baño público para las palomas.
Uno de los lugares favoritos de las palomas es la, ahora tan famosa, Plaza de Cataluña. Yo me siento muy unida a esta plaza porque era el lugar de recreo para los niños que vivíamos en los apartamentos de esta zona de Barcelona. En la amplía superficie de la plaza se podía correr, saltar y hacer el avión. Uno de mis juegos preferidos era conseguir que las palomas que se aglomeraban en cantidades hitchkonianas emprendieran el vuelo con el mero poder de mis brazos moviéndose. Las palomas volaban con una agilidad y rapidez que, aunque el juego se repitiera cien veces, no dejaba cada vez de sorprenderme.
Como nativa urbanita, mis conocimientos prácticos de la fauna se limitaban a las hormigas que campaban por sus respetos en los pisos barceloneses. Y aunque no me gustaran porque había demasiadas y se cagaban en todas partes, mis recuerdos de la infancia están llenos de palomas.
Así que me quedé embobada siguiendo las aventuras de este inverosímil Colomet de Brooklyn con el que comparto paisaje sentimental. Quién me lo iba a decir.
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martes, 11 de agosto de 2009
Barcelona de cerca
domingo, 11 de enero de 2009
De Rotterdam a Barcelona
Estoy pasando unos días en Barcelona visitando a mi familia. Por suerte, también tengo ocasión de ver a algunos buenos y fieles amigos que siguen existiendo en mi vida a pesar de la distancia y gracias, en gran parte, a internet.
Rotterdam, donde vivo, no está lejos de Barcelona. Un vuelo de dos horas se puede considerar actualmente relativamente cerca. Sin embargo, el cambio de un país al otro me sigue impactando a pesar de haber hecho este viaje durante casi tres décadas.
Cuando salí de Rotterdam estábamos bajo cero. Holanda se había congelado, canales y lagos se habían convertido en zona de patinaje al aire libre. Los holandeses disfrutaban de lo que llaman ijspret (diversión en el hielo) e incluso algún ministerio y algunas escuelas tenían ijsvrij (el día libre para patinar). En Frisia, al norte de Holanda, los frisones se frotaban las manos con la esperanza de poder organizar de nuevo el Elfstedentocht, la carrera a través de los canales de 11 ciudades frisias. La última vez que se pudo celebrar la carrera fue hace diez años. Desde entonces no ha helado las suficientes noches seguidas para asegurar la calidad del hielo. Los holandeses no patinan en ¨hielo de una noche¨, expresión que significa que no se pueden tomar decisiones demasiado rápidamente sin peligro de hundirse en el hielo demasiado delgado.
En otras palabras, los holandeses en lugar de acoquinarse ante el frío clima en el que viven lo han convertido en una fuente de placer, cultura, deporte y ampliación de vocabulario. Y si yo algo he aprendido en mis años de vivir en este país es no dejar que el clima influya en mi estado de ánimo ni en mis planes del día. Si es así, una está perdida y no puede funcionar debidamente porque los días de lluvia, frío y viento son más norma que excepción.
Así que cuando llego a Barcelona no deja de resultarme cómico las continuas quejas de los barceloneses ante temperaturas de 9 y 10 grados sobre cero... mientras se toman un aperitivo sentados en una soleada terraza.
domingo, 23 de noviembre de 2008
La aventura de Copérnico

El rostro de Copérnico, tal como era
Leo que gracias a la ciencia forénsica moderna, (qué suerte vivir en este milenio) se ha podido reconstruir la cara de Nicolas Copérnico.
Hace tres años se encontraron cuatro calaveras en la catedral de Frombork, en el norte de Polonia. Los arqueólogos sospechaban que una de ellas pertenecía a Nicolas Copérnico, el padre de la astronomía moderna, que vivió entre 1473 y 1543.
Científicos suecos y polacos acaban de confimar cual de ellas era la de nuestro hombre.¿Cómo lo han hecho?
Pues bien, contrastando el análisis del AND de un diente encontrado por los científicos polacos en la calavera con el análisis del AND de dos pelos encontrados por los científicos suecos en un libro que perteneció a Copérnico.
Este libro, el Calendarium Romanum Magnum de Johannes Stofler de 1518, fue a parar a Suecia como botín de guerra en el siglo XVII durante las guerras sueco-polacas. Actualmente se encuentra en la universidad de Upsala. Dentro del libro se encontraron los pelos que han servido para la identificación.
Gracias a la calavera y a los retratos existentes, los expertos forenses polacos han podido reconstruir la cara de Copérnico antes de su muerte, es decir a los setenta años. Para ello ayudó que en la calavera se veía una cicatriz encima del ojo derecho, algo también documentado en sus retratos.
A pesar de que Nicolas Copérnico me acompaña desde hace muchos años, nunca había sabido que era polaco y que su verdadero nombre era Nikola Kopernik.

El antiguo IES Montserrat en la calle Copérnico de Barcelona
Mi relación con Copérnico se remonta a mi época adolescente. El instituto donde cursé el bachillerato en los años setenta, en Barcelona, se encontraba en la calle Copérnico. El instituto Montserrat es en este momento una de las mejores escuelas públicas de la ciudad. El instituto tiene la fortuna de unir a un buen cuerpo docente, uno de los pocos edficios educativos de la ciudad con jardín. Encima de todos esto, el edificio está en la calle con el nombre del primer científico de la época moderna: Copérnico descubrió que la tierra da vueltas alrededor del sol y no al contrario, como hasta aquel momento se creía. Su enfrentamiento con la iglesia a causa de su teoría es ejemplar de como las explicaciones científicas han ido ganando terreno sobre las explicacions religiosas al paso de los últimos siglos.
Gracias a este cúmulo de afortunadas coincidencias, fue siempre facil para mí asociar el nombre de Copérnico al estudio y a la ciencia. Y ahora que se acerca el 2009 su nombre se vuelve aún más actual. Con su teoría heliocéntrica sentó las bases de la astronomía. Y la astronomía es el tema del año que viene. La Unesco ha hecho un llamado a todos los países para que dediquen el año que viene a la ciencia de la astronomía. Sobre todo en las escuelas, se pondrán en marcha todo tipo de proyectos dirigidos a familiriazar a los alumnos con el estudio de las estrellas.
Se puede decir que, realmente y en todos los sentidos, hemos recuperado a Copérnico... por los pelos.
En este vídeo se encuentra información sobre el El año de la astronomía, dura unos cinco minutos, y está subtitulado en español
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jueves, 21 de agosto de 2008
La Bella Aurora no es lo que era

Siguiendo un impulso incontrolable de la nostalgia, durante mi estancia en Barcelona tomé esta foto del anuncio de Bella Aurora que aún corona este edificio aparentemente abandonado. Las letras en cursiva de Bella Aurora acompañaron mi infancia barcelonesa: las veía desde el balcón de mi casa en la calle Balmes, al lado de la plaza Cataluña.
En aquellos años también se oía por la radio la sintonía: ¨Para salud belleza y lozanía, Bella Aurora cada día¨.
Es sorprendente ver que en una Barcelona donde todo se renueva y cambia aún siga existiendo este anuncio de estilo tan demodé. Quizás se han olvidado de que existe porque está tan integrado en el paisaje urbano y en el inconsciente colectivo.

En mi mente Bella Aurora tenía la magia de la nostalgia y el glamour de las estrellas de cine. Le había adjudicado a Aurora un misterioso pero autóctono origen: pensaba en una joven viuda, pobre pero luchadora que empezó haciendo cremas en una humilde tienda del Raval y acabó dirigiendo una gran multinacional, como una Elizabeth Arden catalana.

La realidad es completamente distinta: Aurora no es una anciana self-made woman que vive en un palacete en Sarriá, sino una ciudad en Chicago donde, desde 1920 se fabrican cosméticos para... sacar manchas de la piel.
Y para acabar de matar cualquier esperanza de glamour, me entero de que la compañía dueña de la actual Bella Aurora, que se llama IMC Med Cosmetics, tiene una estrategia de marketing basada en vender sus productos, para sacar las antiestéticas manchas de la piel, a base de poner tenderetes en grandes almacenes. En otras palabras, no invierten en tiendas ni en infraestructura. La venta es a base de una forma sofisticada de la venta en directo.
Del glamour de mi infancia no queda nada. No, la Bella Aurora no es no que lo que era porque no lo había sido nunca. Recuerdos basados en fantasías, me asusta pensar cuántos más de estos tendré en el repertorio que forman mi identidad.
En este caso, gracias a Internet, Google y Wikipedia la faction ha ganado a la fiction. Así nos hacemos adultos en el siglo XXI.
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domingo, 20 de julio de 2008
La destrucción de mi Barcelona

De mi Barcelona desparecen no solo mi colegio y la casa donde nací para convertirse en museos o en lofts impagables. También desaparece la vegetación que daba carácter y humanidad a la ciudad.
Isabel Núñez ha publicado un libro llamdo La plaza del azufaifo.
El libro es una recopilación de una serie de posts que Isabel Núñez había ido publicando entre el 2007 y el 2008 en su blog, en defensa de la conservación de un arbol, un azuifafo, en el barrio de Sant Gervasi, en Barcelona. Con la capacidad de convocatoria de internet, Isabel Núñez, que es escritora y traductora, consiguió a través de su blog Crucigrama, movilizar a vecinos y personas sensibles al tema. La movilización fue a base de lecturas de poesía y otras manifestaciones culturales, usando la autora las armas de su profesión, lo cual le ha dado un carácter inusual esta reivindicacón.
La aparición de este libro es notable por varias razones:
1. Porque trata de la destrucción de los espacios verdes de una ciudad emblemática como Barcelona.
2. Porque ha nacido de un blog que es un medio interactivo y fluido.
3. Porque muestra una vez más el poder de convocatoria de la red.
4. Porque muestra una forma alternativa de resistencia basada en la cultura y la poesía.
Para ver la historia de la salvación del azufaifo puedes mirar en este vínculo, el blog Polis, que trata exclusivamente del tema de la destrucción de la ciudad.
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